Conferencias magistrales del connotado  psiquiatra estadounidense Nassir Ghaemi en Congreso de SONEPSYN

  • Con una charla Magistral del Profesor  Nassir Ghaemi, Vicepresidente de la Fundación Mundo Bipolar,   inauguró la tarde del S{abado 1 diciembre  el plenario de psiquiatría  del LXVII Congreso Chileno de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía que se desarrolla en la ciudad de Valdivia entre los días 1 y 4 de diciembre 2012.
  • En la tarde del Domingo 2 le correspondió compartir junto a los  psiquiatras integrantes de SONEPSYN, Dr. Luis Risco, Dr. Hernán Silva; Dr. Otto Dorr, el simposio titulado “ Fenomenología hoy”.

Reproducimos a continuación entrevista otorgada al Diario El Mercurio de Santiago :

La novedosa tesis del libro "A First-Rate Madness"

Enfermedades mentales: El factor común que creó a los grandes líderes de la historia

Lincoln y Churchill eran depresivos; Ted Turner, bipolar; Mahatma Gandhi, tímido, y John Kennedy, hiperactivo. Pero para el psiquiatra estadounidense Nassir Ghaemi fueron estos problemas los que posibilitaron que estos personajes lideraran sus áreas y pasaran a la historia en medio de grandes crisis.  
Matías Bakit R. Un hombre triste, profundamente melancólico, con tendencia al suicidio y a pasar largas noches paseando por los bosques, sólo acompañado por su pistola.

La descripción, escrita por el psiquiatra estadounidense Nassir Ghaemi en su libro "A First-Rate Madness", corresponde a un hombre depresivo. Pero no a cualquier hombre... sino a uno de los líderes más importantes de la historia: Abraham Lincoln.

El especialista, sin embargo, no pretende desmitificar al asesinado Presidente de Estados Unidos. Todo lo contrario. Su tesis es que fue precisamente la depresión la que le permitió a Lincoln ser el líder que fue.

Y, según Ghaemi, no es el único caso. De hecho, en 350 páginas desarrolla la tesis de que algunos de los más importantes dirigentes políticos, sociales y militares de la historia lo fueron debido a los problemas mentales que padecían.

Así, por ejemplo, cuenta cómo Ted Turner es bipolar, Gandhi extremadamente tímido y John Kennedy anormalmente hiperactivo y positivo, entre otros.

"En tiempos de crisis, estamos mejor siendo dirigidos por líderes con problemas mentales que por líderes normales", dice el autor en el comienzo del libro.

De hecho, para él esto es totalmente determinante.

"El líder en tiempos en que no hay crisis es exitoso. Pero en tiempos complicados debiera alejarse de las posiciones de liderazgo. Es idealista, a veces demasiado optimista, insensible al sufrimiento de otros, pues él mismo no ha sufrido mucho. Viene de un origen acomodado y no ve lo que tiene en común con el resto", cuenta.

En el libro el psiquiatra adhiere a la hipótesis de que no hay genialidad sin locura. Ni tampoco hay buenos líderes en tiempo de crisis que no hayan sentido dolor o sufrimiento. En concreto, menciona cuatro elementos de la psicología que promueven un buen liderazgo en crisis: Realismo, resiliencia, empatía y creatividad. Todas estas características, surgidas de problemas como la depresión, crean un buen dirigente.

¿Quiénes son los más destacados líderes en momentos de crisis? El autor desarrolla los perfiles de William T. Sherman, Ted Turner, Winston Churchill, Abraham Lincoln, Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Franklin D. Roosevelt y John Kennedy como personajes que cumplen con estas características.

Asimismo, por el lado contrario, menciona a Richard Nixon, George B. McClelland, Neville Chamberlain, George W. Bush y Tony Blair cómo líderes que no servían para afrontar las crisis porque "estaban demasiado cuerdos".

 El millonario que no puede estar sin hacer nadaSegún el libro, el multimillonario Ted Turner tuvo una infancia muy difícil que lo marcó para toda la vida.

Debiendo cambiarse varias veces de colegio debido a su familia, nunca logró acostumbrarse a ningún curso. Sufrió, como consecuencia de esto, un permanente bullying .

Esto, según Ghaemi, le generó "síntomas maniacos" y un trastorno bipolar que se manifiesta en una incapacidad para estar sin hacer nada.

Esto, a su vez, crea algo llamado "creatividad maniaca", capacidad de generar constantemente ideas originales.

La timidez al servicio de la pazCuenta Ghaemi que, durante su juventud, el líder del movimiento no violento -Mahatma Gandhi- era "ansioso, extremadamente tímido".

Para probar su punto, el autor cita la autobiografía del político y abogado: "Era un cobarde, me atemorizaban los ladrones, los fantasmas, las serpientes", escribió Gandhi.

Pese a que en la adultez el líder indio no mostró signos de depresión, para el autor, las enfermedades mentales seguían presentes.

El psiquiatra explica que Gandhi nunca dejó de ser tímido, sino que adaptó esta característica a sus ideales. "Vio su timidez natural como una forma de establecer el silencio espiritual".

Ghaemi describe a Gandhi como "un santo que podía empatizar sin límites", pero aclara que, para él, esa capacidad venía de la depresión. "Como entendía el dolor, también comprendía a sus adversarios y la forma en que estos podían ser conmovidos", escribe.

El líder que se sentía "miserable"Para Ghaemi, Lincoln "era el político perfecto. Trataba de tener a todos los lados contentos, pero también podía ser impiadoso, listo a sacrificar a sus aliados naturales para acallar a sus estridentes enemigos".

Estas y otras características hicieron famoso al decimosexto Presidente de Estados Unidos.

Sin embargo, para el autor, estos rasgos se originaron en la depresión que acompañó al Mandatario durante toda su vida.

"Su enfermedad le habría dado una visión realista de la sociedad y una gran capacidad de empatía para ser un gran líder de crisis. El mejor de todos", escribe.

Según Ghaemi, durante sus crisis, el Presidente solía vagar por los bosques, solo con su pistola, hasta que lo encontraban. "Soy el hombre más miserable del mundo", escribió una vez.

¿Maldición o genética?"Enérgico, encantador, rebelde, con un gran atractivo en el sexo opuesto. Hiperactivo". Así califica Ghaemi en su libro a John F. Kennedy.

Para él, todas estas características son síntomas de una enfermedad mental llamada hipertimia. Ésta consiste en que la persona está siempre alegre, optimista, satisfecha de sí misma y del entorno que lo rodea. El problema es que tal estado de ánimo no siempre es un fiel reflejo de la realidad.

En el libro, el psiquiatra explica que esta condición puede generar muchos éxitos, pero usualmente a un alto costo. "Abrirse a experimentar nuevas cosas favorece la creatividad y genera nuevas ideas, pero puede provocar sentimientos impulsivos, tendencias a correr riesgos innecesarios resultantes en desastres", dice.

Ghaemi destaca, a su vez, que esta enfermedad mental está presente en prácticamente toda la familia Kennedy. "No hay una maldición Kennedy. Hay un gen Kennedy, que es tanto una maldición como una bendición".

Depresión: La otra guerra del PremierSu "perro negro". Así llamaba el Primer Ministro británico Winston Churchill al desánimo que se apoderaba de él de vez en cuando.

Según la investigación de Ghaemi, Churchill sufría de depresión. Y a veces era tan profunda que se manifestaba en pensamientos suicidas.

"No me gusta pararme cerca de una plataforma cuando el tren va a pasar. Una acción de un segundo terminaría todo", solía decir el Primer Ministro.

Para el autor, fue precisamente esta lucha constante, sumada a la necesidad de no detener nunca su mente, lo que hizo del Primer Ministro el líder idóneo para afrontar la Segunda Guerra Mundial.

"Sólo un hombre que había conocido y enfrentado la desesperación podía liderar a un pueblo en un momento como ese. Sólo un hombre que supiera lo que es encontrar esperanza en una situación así. Un hombre cuyo coraje estuviera más allá de la razón. Churchill era ese hombre. Toda su vida condujo una batalla contra su desesperación, que lo hizo capaz de liderar a otros para que la desesperación pudiera ser derrotada", escribe Ghaemi.

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