Declaración Sonepsyn por los graves acontecimientos ocurridos en el país.

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Noticia 02 de Diciembre de 2019

En puerto Varas a 16 días del mes de noviembre de 2019, los participantes del LVXXIV Congreso de la Sociedad de Neurología, Psiquiatra y Neurocirugía (SONEPSYN), hemos concordado a la luz de los graves hechos que han afectado al país desde el 18 de octubre de 2019 y que ha llevado nuestro país a un estado de inseguridad y polarización declaramos:

En los difíciles momentos por los cuales atravesamos como país, es nuestra obligación precisar algunos aspectos de la crisis social que se relacionan con la salud mental de nuestra población. En primer lugar, los distintos tipos de violencia tendrán distintos efectos en las personas, en función de su vivencia actual, experiencia pasadas y niveles previos de salud mental.

La llamada violencia estructural, se superpone en gran medida con los determinantes sociales de la salud, condición que a todas luces está a la base de nuestros lamentables indicadores de salud mental y de la mano con lo anterior, se relaciona con la desatada destrucción y vandalismo en las calles de muchas ciudades del país. Si bien la violencia debe ser comprendida en sus causas- muchas de la cuales ya están siendo levantadas por las demandas ciudadanas- no puede ser justificada como un medio legitimo para un progreso social.

Del mismo modo la violación de los derechos humanos por parte de agentes del estado significa un tipo de violencia que resulta completamente intolerable, ya que cuenta con el agravante de ser perpetrada por quienes están llamados a proteger el orden público y este objetivo- imprescindible para la vida en sociedad- en ningún caso puede justificar el abuso en el uso de la fuerza ni el atropello de la dignidad de las personas.

Chile es un país con una historia reciente de violación sistemática de DDHH y de hechos de violencia de grupos radicalizados. Los últimos eventos ocurridos en nuestro país no sólo han reabierto heridas, si no que también dejarán nuevas huellas dolorosas lo que se manifestará en un aumento del malestar y de las enfermedades mentales.

Como mencionamos al principio los malos indicadores de salud mental individual y colectiva nacional, han jugado un papel entre las causas de la crisis, sin embargo, estamos ciertos de que intervenciones apropiadas para proteger la salud mental pueden facilitar la construcción de una salida.

Procurar el cuidado de las personas y promover su bienestar, desde nuestro campo de conocimiento aparece en este momento como nuestra tarea más relevante. Por este motivo, es nuestro deber alertar acerca de la polarización en las visiones de la realidad- esencialmente compleja- y de la tendencia a no tolerar las ideas del otro, fenómenos individuales y colectivos que son la antesala para justificar primero la agresión verbal para luego ir escalando a la violencia física.

Enfrentados a esta crisis consideramos que es una oportunidad para revisar las políticas de salud mental y su financiamiento. Ya antes de esta crisis en una situación precaria, estigmatizada e insuficiente, lo que requerirá de la destinación de recursos extraordinarios para suplir los graves déficits preexistentes e implementar el “modelo de protección de la salud mental en la gestión del riesgo de desastres” de manera adecuada.

Como ciudadanos debemos enfocarnos en recuperar la paz, reforzar las organizaciones comunitarias y evitar el pensamiento polar, para generar un diálogo democrático tolerante que permita canalizar las legítimas demandas e inquietudes sociales de modo constructivo.

SONEPSYN, rechaza enérgicamente la violación a los DDHH, así como también la violencia en las calles por parte de civiles y hace presente la necesidad de hacerse cargo decididamente las causas de la violencia estructural. Solicitamos a nuestras autoridades proteger los derechos humanos y resguardar la seguridad de la población, como mínimos para generar las condiciones de diálogo constructivo que se cristalice en una mejora del bienestar y de la salud mental de nuestra población.

Conclusiones de la comisión de Psiquiatría del Congreso sonepsyn 2019.